La artesanía

Cómo se hacen nuestros platos de pared

Sin telares, sin moldes, sin máquinas. Cada plato se construye a mano desde el centro hacia fuera, vuelta a vuelta, por mujeres artesanas de Asia del Sur que emplean una técnica transmitida de generación en generación.

Plato de pared Clásico tejido a mano, 34 cm, en beige natural, azul marino, rojo tierra

Dos materiales, miles de puntadas

La hierba forma el núcleo. Se recolecta en la zona y se seca; da cuerpo a cada vuelta de la espiral y mantiene ligero el plato.

La hoja de palmera datilera se divide en tiras finas que envuelven y sujetan la hierba. Las tiras naturales aportan el fondo beige cálido, y las tiras teñidas crean el negro, el óxido, el índigo, el turquesa y los demás colores de los motivos.

Como el color va tejido, y no impreso ni pintado, dura tanto como el propio plato.

Paso a paso

De un manojo de hierba a un plato terminado

1. Preparar las fibras

La hierba se recolecta y se seca. Las hojas de palmera datilera se dividen en tiras finas y regulares, y algunas se tiñen para el motivo.

2. Empezar por el centro

Un pequeño manojo de hierba se envuelve firmemente con una tira de palma y se enrolla para formar el primer anillo diminuto.

3. Enrollar y coser

A medida que se envuelve el manojo, se le va añadiendo hierba nueva, y cada nueva vuelta se cose a la anterior.

4. Tejer el motivo

Las tiras teñidas se van alternando para construir el diseño geométrico anillo a anillo.

5. Dar forma y rematar el borde

La tejedora controla el ángulo de cada vuelta para obtener un plato plano o un cuenco más hondo, y lo termina con un borde limpio.

6. Revisar y embalar

Cada pieza terminada se revisa en forma, costura y color; después se limpia, se etiqueta y se encaja con las demás para la exportación.

Plato de pared Clásico tejido a mano, 35 cm, en negro, beige natural Plato de pared Clásico tejido a mano, 35 cm, en rojo, beige natural

Por qué no hay dos platos idénticos

Una tejedora toma cientos de pequeñas decisiones en cada pieza: cuánta hierba añadir, con qué firmeza envolver, dónde exactamente cae un cambio de color. Eso es lo que da vida a los platos hechos a mano, y también la razón por la que dos piezas del mismo diseño nunca son copias exactas.

  • La posición de los colores puede desplazarse ligeramente a lo largo de la espiral
  • El diámetro puede variar uno o dos centímetros
  • Las fibras naturales varían de tono de un lote a otro

Revisamos cada pieza antes de embalarla, para que la variación se mantenga dentro del carácter propio de la artesanía y nunca llegue a ser un defecto.

De dónde vienen los diseños

La cestería en espiral es una de las artesanías más antiguas del mundo. Los diseños geométricos de nuestra colección están inspirados en las tradiciones cesteras del suroeste de Estados Unidos, donde los tejedores indígenas llevan miles de años enrollando sauce, yuca y hierbas para hacer cestas. Hace décadas, unos libros con estos diseños llegaron a una aldea del sur de Asia, y las mujeres del lugar empezaron a reinterpretarlos con su propia técnica de hierba y palma y con sus propios colores.

Nuestros platos no están hechos por artesanos nativos americanos, y nunca los comercializamos como tales. Son una expresión original del sur de Asia surgida de un intercambio intercultural, y los describimos con honestidad en cada página y en cada etiqueta.

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